miércoles, 14 de agosto de 2013

2

Soy yo quien me engaña
y entra en tu vida a escondidas.
Tú no te das cuenta, casi ni me miras.
Yo me desespero, cierro puertas y ventanas.
Quemo estos cuartetos,
me quedo en mi agujero a morir.
Sé que no soy el primero,
no sé lo que quiero para ti.
Dejo de pensarlo
porque al fin y al cabo qué más da,
todos estos ratos
que paso recordando sin hablar,
todas las palabras
que dentro de un segundo ya no existirán,
momentos vacíos
porque nadie los recordará cuando la muerte venga a visitarme.
La tinta, virgen, se ha secado,
y ya no hay más oportunidades
de arreglar el saco roto en el que caen estas líneas
antes incluso de nacer.
Un punto, un punto más,
no queda más que mirar atrás
después del punto final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario