miércoles, 21 de noviembre de 2012
Luna, Luna...
Luna, Luna,
ven aquí,
no te quedes fuera.
Luna, Luna,
¿qué haces ahí?
¿No tienes frío?
Luna, Luna,
acabo de llegar,
y estoy contento.
Luna, Luna,
¿por qué no me importa
que se vaya el tiempo?
Cielo, Cielo,
no llores más,
siempre brilla.
Cielo, Cielo,
escondido ahí detrás,
hazme cosquillas.
Noche, Noche,
vestida de rojo,
no te vayas.
Noche, Noche,
mírame a los ojos,
vente conmigo.
Noche, Noche,
no me hagas caso,
sigue tu camino.
Noche,
por favor,
sé mi destino.
Noche, Noche,
espérame,
no te metas bajo tierra.
Noche, Noche,
ven, Amor,
no le dejes a él que venga.
Noche, Noche,
mátame,
con un tubo de morfina.
Noche, despídeme,
de rojo,
con una sonrisa.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Pasa el tiempo
El cielo naranja
no invita a dormir.
La noche me atrapa;
en vela en Madrid.
Cosas deleitosas
que no quiero oír.
Me duermo en mis sueños
y te tengo a ti.
Una palestina
en el fondo del armario.
Chamartín, Isabelinas,
Toledos y Planetario.
Y no paro de pensar
en el tiempo que me falta,
el invierno que no pasa
y el verano por llegar.
Los segundos, ahora en casa,
mañana ya no estarán,
y mi consuelo será
que son segundos de nada.
De tiempo vacío,
mirando las horas.
De odio hacia el Pío.
De sueños... De auroras...
jueves, 15 de noviembre de 2012
Entre perros y flautas
El dinero nos corrompe,
el dinero nos embrutece,
el dinero nos hace llegar
a lo más bajo de nuestro ser;
lo más alto de la sociedad.
El papel nos da miedo,
la lectura nos asquea,
el pensar nos agota,
la verdad nos cabrea,
la televisión nos explota,
la desinformación nos asfixia,
la sociedad nos ata,
y el sistema nos consume gota a gota,
y, gota a gota, nos mata.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Tras su conversación
Las dos de la madrugada y los ojos como platos.
Miles de luces naranjas y lluvia contra el asfalto.
¿Por qué seguimos aquí, si mañana madrugamos?
¿Por qué no separas los versos, que te están saliendo largos?
La música suena y suena, mano a mano contigo.
Quiero destruir mis penas, y las tuyas no te digo.
¿Dónde estás? ¿Dónde estarás?
No te veo en ningún lado,
no te veo aquí a mi lado,
y no aguanto, no aguanto más.
No es para tanto, dicen, quizás.
Esta mañana me calé entero,
qué importa.
Esta tarde no fui el primero,
a nadie le importa.
Esta noche la paso despierto,
y ni a ti te importa.
No hay estrellas en el cielo,
ni ellas me soportan.
Sólo tengo un lapicero,
y todo me sobra.
Mi teléfono no suena.
¿Por qué lloras?
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