jueves, 28 de febrero de 2013
Hasta mañana si tú quieres
Lluvia, nieve, nunca es tarde.
Vamos, ¿vienes? No te canses.
Pasos, trenes, bien de viajes.
¿Quieres? Puedes. Pon tu parte.
Si estoy en este desierto,
es por propia voluntad,
y si me quedo despierto
es por... tú lo sabrás.
Si mis pasos no conducen a ningún lugar,
en ningún lugar me quedaré.
Si me llevan hasta ti...
Martes, viernes, ¿a qué estamos?
Toma, dame, intercambiamos.
Vuelve, vete, y hazme caso.
Vive y muere, y echa un trago.
Brindaré por darte mi vida
cuando a mí ya no me sirva
y te mueras por mi ausencia.
¡Viento, escucha!
No me ciegues, que estoy vivo,
y cuando muera
llévate mis precipicios
y no los devuelvas.
Nunca.
lunes, 25 de febrero de 2013
Mejor que muerto
Ya no sé
si es la ropa
la que llevo al revés,
o es mi cuerpo
el que no va bien.
Seré yo,
supongo que no lo sé.
Porque cuando el frío de la aguja
se clava en mi miedo
y me roza la sangre,
y empieza a fluir...
Supongo que no lo sé.
Y cuando el éxtasis llega,
y la muerte después,
y no aguanto el frío
y el calor a la vez...
Supongo que no lo sé.
viernes, 22 de febrero de 2013
To you
A ti, desconocido.
Mis versos no serán tan amables,
ya te aviso,
como aquellos de Walt Whitman.
Sólo porque tú llevas gorra y placa,
tengo que ver cómo se para tu coche
y cómo tu actitud me ataca.
Me detienes con una autoridad inmerecida,
si la usas de este modo,
sólo porque mi cabeza la tapa
más pelo del adecuado,
y porque un trozo de tela
te impide ver mi cara.
Me paras.
Tu prepotencia me da asco,
me dan pena tus maltratos
porque soy diferente.
Me da pena que no seas
el defensor de la gente.
Me da miedo la pistola
que te ha vaciado la mente.
Pero no sólo te hablo a ti,
hombre del orden.
También a ti, ciudadano sin rumbo,
o con un destino fijo.
A ti, que caminas por la calle
y te apartas de mi lado
creyendo que voy a robarte.
Piénsalo bien,
piensa antes.
Me miras como si yo fuera uno de ellos,
de esos tipos con traje,
los que sí te deberían dar miedo,
como si yo fuera el culpable
de tu bajada de sueldo
o de tu vida arruinada.
Indígnate, y ve a por ellos,
pasa de mí, que no soy nadie.
No me odies, que soy tu amigo
antes de que tú quisieras ser mi enemigo.
No me des la mano
por si acaso te apuñalo,
pero ven, lucha conmigo,
no me des de lado,
que quizá pueda servirte de ayuda.
Piénsalo bien,
piensa antes,
no seas su marioneta
y despierta de tu siesta,
que ya dura varios años.
Despierta, dispara,
no me juzgues sólo porque no me ves la cara.
Piénsalo bien,
piensa antes,
dirige bien tu rabia
y sal a la calle.
Indígnate, y no te calles.
Despierta, dispara,
pintaremos con su sangre
el amanecer de mañana,
que tendrá tonos de azul...
miércoles, 20 de febrero de 2013
-273
Tú intentas sacar mi esencia,
lo que queda de mí,
lo que viste en esa foto.
Pero ya no soy yo,
el tiempo se lo ha llevado todo;
el tiempo y la lluvia,
y por eso me persigues
persiguiendo a otros,
y por eso la lluvia ya no me hace daño
y el veneno de sus labios no me pierde;
yo mato el tiempo, entre tanto,
porque ya no queda nada por matar.
lo que queda de mí,
lo que viste en esa foto.
Pero ya no soy yo,
el tiempo se lo ha llevado todo;
el tiempo y la lluvia,
y por eso me persigues
persiguiendo a otros,
y por eso la lluvia ya no me hace daño
y el veneno de sus labios no me pierde;
yo mato el tiempo, entre tanto,
porque ya no queda nada por matar.
domingo, 17 de febrero de 2013
Esdrujuleando
Quiero que la lluvia sea lluvia,
y no agua con ácido.
Quiero que mis pies no se paren
porque hay mucho tráfico.
Quiero morir cada día,
y que sea mágico.
Quiero un mundo de verdad,
no de plástico.
y no agua con ácido.
Quiero que mis pies no se paren
porque hay mucho tráfico.
Quiero morir cada día,
y que sea mágico.
Quiero un mundo de verdad,
no de plástico.
viernes, 15 de febrero de 2013
La doble dirección de las palabras
Peligroso cruce de miradas.
No encontramos bien la dirección:
dos muertos.
Ojos ávidos,
que me lanzan al vacío.
Los mismos ojos, fríos,
que me matan.
Ojos sinceros,
que me inundan de miedo,
quiero salir corriendo,
pero no respondo;
me quedo.
Peligroso cruce de miradas.
El desvío de dos vidas removidas,
no agitadas.
Carretera en llamas,
pies ardiendo,
no existe medio de transporte para mí,
que estoy huyendo.
Y ese mismo miedo que me mata,
me obliga a seguir muriendo,
con vida.
Y ese mismo miedo con que vivo,
cada día me da una palabra:
"Expira".
lunes, 11 de febrero de 2013
Tristes ráfagas de viento o lucidez
Tristeza es que el mundo no se acabe,
es el fuego donde causa catástrofes,
tristeza es llevar guantes
dentro de casa.
Tristeza es no encontrar la libertad cuando sales,
no poder ocultarme las verdades,
no tener una sonrisa en carnavales,
ni siquiera disfrazada.
Y como solución, duermo,
pero de nada vale,
pues todo sigue igual cuando despierto.
Y, como último recurso, muero,
me entierro bajo el filo de cristales
nacidos, sin ser vistos, en enero.
domingo, 3 de febrero de 2013
Donde acaba la vida
Se acabó. Final de la semana,
hoy es como el último día
de una travesía en barca.
Vuelta, sol, risas, adiós,
recuerdos y tristeza y no quiero
dejar de sentir calor.
Quiero y no quiero
llegar a mañana,
fuera de una semana
que ha sido bonita y larga,
ha estado arriba y abajo,
hubo trabajo a destajo,
y los lazos se estrecharon
más que en estos veinte años.
Utopía, podría decirse,
soñar con repetirlo,
aunque espero que no,
que mañana ya me libro.
Libros, no, haremos una hoguera
en que el conocimiento
no sea de boca y bandera.
Dale a la lengua,
que estás callado,
será que no sabemos
de qué hablar cuando no hablamos.
Será que no queremos despreciar,
id con cuidado.
Será que lo de dentro
está tan lejos...
Será que no queremos despedirnos,
separar nuestros caminos;
no será fácil andar.
Que las palabras son mis hermanas,
tras días de vacaciones junto a ellas
llega mañana.
Y no, no me preguntes,
mi boca está sellada,
como un duelo sin espadas,
como un sobre vacío de nada.
Como dineros políticos,
como la mano de un crítico
que siempre mete la pata
porque no puede hacer otra cosa.
Tengo la ventana abierta,
como estas noches de atrás,
en manos de un cirujano,
ingresado en hospital,
perdí la memoria,
no me acuerdo del cuándo
pero intuyo el por qué,
estaba harto.
Llega el fin de esta semana.
El fin de la vida,
o eso me parece,
hasta ahora conocida.
Nos veremos el siguiente día,
no te preocupes,
quedamos en un banco
o en un salto con paracaídas.
Desátame, quítame nudos,
resguárdate conmigo
en la lluvia de la tarde.
Acércate, quema este mundo,
que no digan que no quieres
irte a vivir a Marte.
Preferiría la Luna,
si no te importa,
que ya nos conocemos
y la vida es corta.
hoy es como el último día
de una travesía en barca.
Vuelta, sol, risas, adiós,
recuerdos y tristeza y no quiero
dejar de sentir calor.
Quiero y no quiero
llegar a mañana,
fuera de una semana
que ha sido bonita y larga,
ha estado arriba y abajo,
hubo trabajo a destajo,
y los lazos se estrecharon
más que en estos veinte años.
Utopía, podría decirse,
soñar con repetirlo,
aunque espero que no,
que mañana ya me libro.
Libros, no, haremos una hoguera
en que el conocimiento
no sea de boca y bandera.
Dale a la lengua,
que estás callado,
será que no sabemos
de qué hablar cuando no hablamos.
Será que no queremos despreciar,
id con cuidado.
Será que lo de dentro
está tan lejos...
Será que no queremos despedirnos,
separar nuestros caminos;
no será fácil andar.
Que las palabras son mis hermanas,
tras días de vacaciones junto a ellas
llega mañana.
Y no, no me preguntes,
mi boca está sellada,
como un duelo sin espadas,
como un sobre vacío de nada.
Como dineros políticos,
como la mano de un crítico
que siempre mete la pata
porque no puede hacer otra cosa.
Tengo la ventana abierta,
como estas noches de atrás,
en manos de un cirujano,
ingresado en hospital,
perdí la memoria,
no me acuerdo del cuándo
pero intuyo el por qué,
estaba harto.
Llega el fin de esta semana.
El fin de la vida,
o eso me parece,
hasta ahora conocida.
Nos veremos el siguiente día,
no te preocupes,
quedamos en un banco
o en un salto con paracaídas.
Desátame, quítame nudos,
resguárdate conmigo
en la lluvia de la tarde.
Acércate, quema este mundo,
que no digan que no quieres
irte a vivir a Marte.
Preferiría la Luna,
si no te importa,
que ya nos conocemos
y la vida es corta.
sábado, 2 de febrero de 2013
Creación y evolución
Si los cánticos terrenales
me impiden conciliar el sueño;
si mi vida es cuesta abajo
pero en picado y sin frenos...
Acompáñame esta noche,
que estoy vivo, más o menos.
Si los muros me limitan,
entro y salgo sin cesar
de mi cabeza.
Si no hay huecos en mi vida
para personas de más,
entran por piezas.
Cada día mil distracciones,
y tantas conversaciones
que me arrepiento.
En nada habrá vacaciones,
y no importan los galones.
Siempre miento.
Las piedras
del suelo
de la calle
me ven caer.
Mi pelo y
mis cuerdas
consonantes,
causan estrés.
Las letras que mis manos
escupen a diario
levantan las pasiones
de bichos y gusanos
que las entienden, ¡pobres!
Somos unos animales
que se creen tan superiores...
Tengo tantos vendavales
en mis sueños de colores...
Y si algo me parece efímero
por un momento,
me pongo el pijama,
y me duermo, contento,
a las luces oscuras
de unas voces lejanas
con la tenue negrura
de la noche en la ventana.
me impiden conciliar el sueño;
si mi vida es cuesta abajo
pero en picado y sin frenos...
Acompáñame esta noche,
que estoy vivo, más o menos.
Si los muros me limitan,
entro y salgo sin cesar
de mi cabeza.
Si no hay huecos en mi vida
para personas de más,
entran por piezas.
Cada día mil distracciones,
y tantas conversaciones
que me arrepiento.
En nada habrá vacaciones,
y no importan los galones.
Siempre miento.
Las piedras
del suelo
de la calle
me ven caer.
Mi pelo y
mis cuerdas
consonantes,
causan estrés.
Las letras que mis manos
escupen a diario
levantan las pasiones
de bichos y gusanos
que las entienden, ¡pobres!
Somos unos animales
que se creen tan superiores...
Tengo tantos vendavales
en mis sueños de colores...
Y si algo me parece efímero
por un momento,
me pongo el pijama,
y me duermo, contento,
a las luces oscuras
de unas voces lejanas
con la tenue negrura
de la noche en la ventana.
viernes, 1 de febrero de 2013
Volar... Volar...
No dormir está bien,
siempre que tengas a la vista un horizonte,
y una estrella intermitente,
o una cama hecha con césped,
y versos de compañía;
ideas para mañana,
que te insulten por la cara
y que te guste y no te sientas
cohibido por nadie, ni por nada.
Que el añil se abra paso
en noches de no dormir
entre las nubes de azúcar.
Que susurren los amores
rodeados de misterio,
que el día después de la noche
no mueran tus sentimientos,
y que el viento que me empuja
a no obedecer a nadie
y me envuelve en la locura
les sirva a ustedes de excusa
al leer estas letras juntas.
Que dormir tan pocas horas
me deja en fiebre absoluta,
un delirio prolongado
si no eres de los que disfrutan.
Pero, a veces...
A veces dormir está bien.
Y mejor está soñar.
siempre que tengas a la vista un horizonte,
y una estrella intermitente,
o una cama hecha con césped,
y versos de compañía;
ideas para mañana,
que te insulten por la cara
y que te guste y no te sientas
cohibido por nadie, ni por nada.
Que el añil se abra paso
en noches de no dormir
entre las nubes de azúcar.
Que susurren los amores
rodeados de misterio,
que el día después de la noche
no mueran tus sentimientos,
y que el viento que me empuja
a no obedecer a nadie
y me envuelve en la locura
les sirva a ustedes de excusa
al leer estas letras juntas.
Que dormir tan pocas horas
me deja en fiebre absoluta,
un delirio prolongado
si no eres de los que disfrutan.
Pero, a veces...
A veces dormir está bien.
Y mejor está soñar.
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