Tú intentas sacar mi esencia,
lo que queda de mí,
lo que viste en esa foto.
Pero ya no soy yo,
el tiempo se lo ha llevado todo;
el tiempo y la lluvia,
y por eso me persigues
persiguiendo a otros,
y por eso la lluvia ya no me hace daño
y el veneno de sus labios no me pierde;
yo mato el tiempo, entre tanto,
porque ya no queda nada por matar.
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