Ayer fue martes
y ya siento como si hubiera terminado,
cuando aún no he empezado
y queda todo el mundo por cambiar.
V I _ A
Aire lleno de partículas grises,
pero me gusta esta noche.
Debería estar durmiendo,
debería estar soñando
que estoy frente a la ventana
observando el paso del tiempo
y acercarse la muerte.
Pero no lo sueño; lo vivo.
Y por eso me gusta esta noche.
¿Qué importa si mis ojos se empañan?
¿Qué importa si llega mañana?
¿Qué importa ser poeta o ser basura?
¿Qué importa otra noche de amargura?
¿Qué importa si la noche se nos hace corta?
¿Qué importa si se queman los jirones de alma rota?
Importas tú, ¿qué importo yo?
Vives tú, me muero yo. No importa.
Es otra noche, otra vida, otra historia.
jueves, 31 de enero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Desvanecimiento, desaturación, devaneos
La luna se desvanece en
el cielo claro del alba
tras una velada ausente
de su habitual esperanza
tras grises humos nacientes
de las miserias humanas.
De pronto un corazón se abre,
no sé si es el mío o el tuyo.
Déjalo ir, ya vendrá.
Hay para todos los gustos.
De insensatos está el mundo
lleno, por fortuna.
Ruido de cadenas imaginarias.
Mueren mis dos venas
de sobredosis.
De cielo.
Vuela sin alas
y no me mates
hasta por la mañana,
cuando vea la luna desvaneciéndose
en el cielo claro del alba,
muerta por los humos nacientes
de la ingratitud humana.
Entre ayer y mañana
pasa hoy, un día;
pasa hoy, la vida.
Entre el amanecer y la noche
pasan horas y algo más,
pero entre la noche y el amanecer...
eso no se puede contar.
martes, 29 de enero de 2013
Todos soles
Mil soles
de arena
mojada.
Ojos de horizonte
que nunca alcanzas.
Despertares de hielo
y tardes quemadas.
Belleza intermitente.
Indecisión por bandera.
Prendado de la gente.
Mañana tendré ojeras.
Mejor salir por piernas
del diseño inteligente.
Un sueño recurrente
me traerá, en la noche, velas.
Ni me escondo, ni doy la cara,
soy invisible por naturaleza.
Me gustan más las praderas
que los humos de tus fábricas.
En un juicio, mi defensa
sería un río,
que empape a su señoría
de argumentos contra el rico.
Pobre lunes,
que tiene que cargar
con la estupidez de los hombres.
lunes, 28 de enero de 2013
Atípico lunes, atípicas luces
Soy viajero de trenes y autobuses,
de ausencias y reflejos en la noche,
en un cristal negro que me esconde
los llantos y las risas de las nubes.
Pasajeros rodillas con rodillas,
molestas voces altas que me enervan,
compañeros espalda con espalda,
miradas asustadas de una niña.
Poemas con los que me identifico,
aunque eso suponga una desgracia.
Esos versos de un desconocido
parece que me están leyendo el alma.
Siento miedo al ver que el tiempo se me acaba.
De romper, es momento, los disfraces;
de fabricar algo más que palabras,
porque es invierno y se acerca el fin del viaje.
Si la rima no importa,
¿por qué me empeño?
Si tus manos me tocan,
¿por qué me muero?
Si ya he visto amanecer,
¿por qué miento?
Si tú no vas a volver,
¿por qué espero?
Se cruzan nuestros caminos
por vías de hierro
oxidado.
Y luego nos separamos
en vidas de cuento
inventado.
PD
Esta es la libreta
que me regalaste,
y esto que escribo en ella
es la vida, y mi vida en contraste.
lunes, 21 de enero de 2013
Fuego
En lo que dura este verso
he dado vuelta a tu mundo entero.
Incendiad el corazón,
encended la mente,
desenterrad el pasado,
luchad por el presente, que no os maten,
no muráis.
Encendió su corazón,
incendió su mente,
entre nubes de algodón
no murió, pero era muerte.
Encended la hoguera,
incendiad las ciudades,
vosotros no matéis
por si hay verdad o verdades,
que lo primero es lo primero,
y matar es lo que quiero
a este mundo traicionero
preso por la libertad
que va de menos a más
en tristezas, en cabreos,
en no poder hacer esto
por la puta sociedad.
Incendiad el corazón,
encended la mente,
y que no escriban que siempre
perdíamos por rendición.
Que palabras no se ausenten
de esta nuestra habitación.
lunes, 7 de enero de 2013
Niebla
Sobre la ciudad se cierne la niebla.
Las hojas del otoño ya se han ido.
Los vientos han barrido mi conciencia
y el fuego de su hoguera es un alivio.
Sueños que nunca debí haber tenido.
Pesadillas del presente que acechan.
Carteras llenas, bolsillos vacíos.
Eso es lo que aguarda, bajo la niebla.
Un mundo difuso entre tantas luces.
Triste medianoche de insomnio helado.
Versos mediocres que olvidan las nubes,
sólo palabras que grita el pasado.
Apago-enciendo, enciendo y apago.
Oigo unas voces, da igual lejos, cerca...
No te entretengas hablando y hablando.
Si quieres quedamos, bajo la niebla.
El tiempo se para si no pasa nada.
Las luces se apagan si no tengo ideas.
Se acerca un destino inesperado en barca.
Si quieres morimos, bajo la niebla.
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