jueves, 23 de agosto de 2012
Political incorrectness
El calor trae pesadillas
y llena de fuego mis venas,
mientras sueño algo mejor
con música del "Arenal".
La gente muere en las calles,
se desploma a nuestro lado,
sin merecer ni una lágrima,
como un eco del pasado
por nosotros ignorado,
pero día a día presente
si seguimos en el barco
azul, con podridas gaviotas
que no paran de dar por saco.
Dicen que esto no explota,
y yo digo: ¡A por Mariano!
La gente muere en los pasillos
mientras nuestro presidente
se llena bien los bolsillos
(¿Es que somos invidentes?),
dando el pésame a las camas
porque se quedan vacías,
dando el pésame a hospitales
que se quedan sin ladrillos
porque no hay quien los repare.
Luego hay gente en unos tronos
que se compra sillas grandes
con el sudor de la frente
de la gente que muere en las calles,
de la gente que muere de hambre...
De niños en hospitales
que no juegan ni dan guerra,
que lloran y que son mártires
de la guerra que hay afuera,
que está cada vez más dentro,
que está cada vez más cerca,
y después de algún intento
gritaremos: ¡Que ellos mueran!
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