lunes, 28 de enero de 2013
Atípico lunes, atípicas luces
Soy viajero de trenes y autobuses,
de ausencias y reflejos en la noche,
en un cristal negro que me esconde
los llantos y las risas de las nubes.
Pasajeros rodillas con rodillas,
molestas voces altas que me enervan,
compañeros espalda con espalda,
miradas asustadas de una niña.
Poemas con los que me identifico,
aunque eso suponga una desgracia.
Esos versos de un desconocido
parece que me están leyendo el alma.
Siento miedo al ver que el tiempo se me acaba.
De romper, es momento, los disfraces;
de fabricar algo más que palabras,
porque es invierno y se acerca el fin del viaje.
Si la rima no importa,
¿por qué me empeño?
Si tus manos me tocan,
¿por qué me muero?
Si ya he visto amanecer,
¿por qué miento?
Si tú no vas a volver,
¿por qué espero?
Se cruzan nuestros caminos
por vías de hierro
oxidado.
Y luego nos separamos
en vidas de cuento
inventado.
PD
Esta es la libreta
que me regalaste,
y esto que escribo en ella
es la vida, y mi vida en contraste.
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