martes, 10 de septiembre de 2013
Total, de carne y hueso
"Sin ser,
me vuelvo duro como una roca,
si no puedo acercarme
ni oír
los versos que me dicta esa boca;
y ahora que ya no hay nada,
ni dar
la parte de dar que a mí me toca.
Por eso no he dejado de andar..."
Aquí no hay nadie
que me diga lo que hacer
ni me pregunte por la ausencia de mi risa
o por las noches qué harás.
Ni siquiera hay noches, ni días,
con otro fin que sumar una
a las oportunidades perdidas.
No está de compañera la luna
ni siento que se esfuma
tu aliento por mi oído.
Tampoco estoy yo,
que hace tiempo que duermo,
o algo parecido.
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