Bienvenidos a esta tumba
donde se pueden leer
epitafios de un proscrito
que vivió siempre al revés.
No busquéis ningún sentido,
pues no lo tienen, o al menos,
eso es lo que he oído
a algunos críticos buenos.
(No os metáis nunca con ellos,
que siempre lo saben todo:
son muy listos, son perfectos…
¿Será que empinan el codo?)
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