Cuántas madrugadas más
voy a tener que esperarte.
Sin tus palabras, llorar
es más fácil que nunca y no me ve nadie.
Sin embargo aquí estaré,
por detrás o por delante.
No me conozco muy bien,
pero háblame porque nunca se sabe.
Me bebo el tiempo que aquí
hace ya días que sobra.
No me acuerdo de reír,
las noches son largas y la vida corta.
Voy a tener que cumplir
con mi palabra de hierro.
Tú sólo cúlpame a mí
cuando te despiertes y siempre sea invierno.
Dónde estará nuestro abril,
de los poetas querido.
Hace años ya que lo vi,
diciendo Me voy, que el amor ya se ha ido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario