Cada día enloqueciendo,
me doy cuenta.
Aparece "Sol de Invierno"
detrás de cada tormenta.
Mi réplica del espejo
me ha dejado en cuarentena,
me señala con el dedo:
seré el próximo que muera.
No te extrañe si me encuentras
tirado en una cuneta.
Que aquí no hay guapos ni feos,
sólo hay gente viva o muerta
disfrazada de personas
o dormidas, o despiertas.
Se aproxima el fin del mundo,
no nos valen veinte piernas.
Como dijo un vagabundo:
"Que no me pidan que vuelva".
No me regalo una cuerda
porque me doy hasta miedo.
Sálvame tú, ven corriendo.
O me duermes, o despiertas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario