jueves, 24 de mayo de 2012

A. V. "Ese chico triste y solitario..."

Cuentan que sólo encontraron
su esqueleto.
Se había ido consumiendo
poco a poco, a cada rato,
y se lo encontaron muerto.
Eso dicen.
Dicen que ya no comía,
que nada le gustaba.
¿O nada le llenaba?
Dicen que ya no reía,
que nada le hacía gracia
(acaso era mayor su desgracia).
Creo que apenas respiraba,
tan solo callaba...
Nadie lo vio cuando se fue,
nadie había a su lado,
nadie se despidió de él,
ni las campanas sonaron,
ni lo cuidaron soldados,
ni los dioses hablaron...
Sólo su guitarra,
su fiel compañera
en paraísos y batallas,
su alma gemela...
Ni nubes salieron a recibirle.
Quizá el cielo quería estar de gala,
para que esa misma noche
pudieras alzar tu mirada,
y allí estaba,
con su guitarra,
tocando su última canción,
sonriendo, y buena cara,
como siempre, un poco macarra,
y tú, otra vez, llorando en tu corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario